Paradigmas / El Arte En El Mercado Ilegal / María Guadalupe Rico Martínez

    Caminábamos el grupo de turistas por el Museo Británico admirando las obras que se exhiben por cuanta sala íbamos recorriendo. Al llegar a los frisos del Partenón y de ahí a la sección de Egiptología, uno de los integrantes, de origen argentino ocurrió hacer el comentario, que una enorme cantidad de piezas mostradas tenían procedencia dudosa, es decir habían sido robadas. De inmediato, el guía inglés en casi un perfecto español no dudó con franco enojo negar tremenda aseveración basando sus comentarios en los valores encarnados en la idiosincrasia del pueblo inglés. Nuestro compañero de viaje prefirió dar por terminada la corta plática.

   Hace días en París ofertaron en dos subastas: “Quetzalcóatl, serpiente emplumada” un conjunto de 40 piezas prehispánicas,  la principal es una talla de la diosa Cihuateotl, la cual fue liquidada en 500 mil euros (600 mil dólares); en la otra transacción, rematados 6 ejemplares precolombinos originarios de las culturas de los estados de Jalisco, Veracruz y Nayarit. En ambas actividades hubo intentos sin éxito, por suspender la venta por parte de autoridades mexicanas apegándose a la Convención de la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura) de 1970, en el sentido de que es ilegal exportar o vender dichos artefactos.

    Especialistas consideran que subastas como éstas, además de ser poco éticas y de dudosa legalidad, son problemáticas, ya que impulsan la mercantilización y privatización del patrimonio cultural, perpetúan el despojo, impiden el estudio, disfrute y divulgación de las piezas, y promueven el saqueo arqueológico

      El Museo Británico “guardó” por varios años ocho piezas de unos 5.000 años de antigüedad saqueadas poco después de la caída del régimen de Sadam Huséin, en 2003. Así mismo, algunas de las obras de arte robadas por los nazis durante la ocupación, recuperadas por el Estado francés tras la segunda guerra mundial han sido objeto de exposiciones temporales en el Museo de Louvre. Y en otros centros culturales sobre todo europeos sucede lo mismo.

   La UNESCO designó cuatro “enemigos del patrimonio histórico”: cambio climático, conflictos armados, desastres naturales y tráfico ilícito de bienes culturales. Considera el organismo de las Naciones Unidas, es un delito que mueve unos 10.000 millones de euros por año.

   Mi estimado lector, Usted recordará que el Museo de la Cultura Huasteca que por largos años estuvo ubicado en el Tecnológico de Ciudad Madero, con nula vigilancia, bajo la administración del Instituto Nacional de Antropología e Historia, hace más de una década fue motivo de saqueo por parte de ladrones especializados, noticia que recorrió el territorio nacional, jamás se supo del paradero de los vestigios culturales. Cualquier día podrían estar expuestos en algunas de estas continúas subastas que organizan las Casas Christies o Drouot, bien en vitrinas del Louvre, el Museo Británico, o sitios similares holandeses, sin que alguien pueda poner alto a este mercado ilegal. ¡No cabe duda, en todos lados se cuecen habas!

                                                                                         lupitarico@hotmail.com

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