Maremágnum / Mario Vargas Suárez / Tres…

Muchos son los temas que vienen a la mente para poder iniciar la columna de hoy. Finalmente me inclino por la que pudiéramos llamar Salidas… La Esperanza… o simplemente como la titulé: Tres.

El título de hoy se refiere a tres esperanzas, a tres posibles salidas, a tres puertas que al fin pudiéramos abrir para vislumbrar la pequeña chispa que apenas tintinea débilmente, al final de un gran túnel que empezó en marzo de este pandémico 2020.

Desde el pasado lunes 20 de julio circula en noticias internacionales, algunas notas de científicos del mundo que son resultados parciales del trabajo de investigación y pruebas de laboratorio y particularmente en Inglaterra, China, Rusia y a la mejor EU, pareciera son los indicados para encontrar la vacuna contra el COVID-19.

Las agencias de noticias del mundo, difundieron que La Universidad de Oxford, en asociación con los Laboratorios Astra-Zeneca, reportan una fuerte respuesta inmunitaria en pruebas con más de mil pacientes. Sin embargo, la respuesta no es inmediata, faltan más pruebas y quizá la mayor problemática sea la producción masiva de la que pudiera ser la vacuna salvadora, según publicó la Revista Médica The Lancet.

Otra esperanza es la firma CanSino Biologics, cuyos estudios se llevan a cabo en Wuhan, China, desde donde reportan hubo una fuerte reacción de anticuerpos en un ensayo en la mayoría de los 500 participantes voluntarios.

Los estudios están siendo realizados por investigadores de varios organismos, entre ellos la escuela militar de ciencias médicas de aquél país, “Si nuestra vacuna se revelara como eficaz, es una prometedora opción, ya que este tipo de vacuna puede ser fabricada fácilmente a gran escala” dijo, Sarah Gilbert, investigadora de la Universidad de Oxford.

La tercera esperanza es un ensayo de la biotecnológica alemana BioNTech y la farmacéutica estadunidense Pfizer, que también proporcionaron datos adicionales de su vacuna en fase experimental contra COVID-19 y mostraron que es segura e indujo una respuesta inmunológica en los pacientes.

Sin duda son tres esperanzas para que el mundo pueda regresar a una nueva realidad -no admito nueva normalidad, porque sería aceptar de antemano volver a cometer los mismos errores- que nos permita abrir los ojos a que la salud pública es amenazada.

En una noticia de la BBC NEWS Mundo, podemos leer “El mundo está tratando los síntomas de la pandemia, pero no las causas… Imagina que te enfermas una y otra vez. En cada ocasión vas al hospital, pero solo alivian un poco tu malestar. Nadie pregunta por el origen de tu enfermedad.”

Con esta expresión la Profesora Delia Grace intenta decirnos que algo similar ocurre con la actual pandemia del COVID-19, quien investiga hace tres décadas las llamadas «zoonosis», las enfermedades humanas que tienen origen en animales.

Grace es la autora principal de un nuevo informe de Naciones Unidas titulado: «Previniendo la próxima pandemia: las zoonosis y cómo romper la cadena de transmisión».

La epidemióloga y veterinaria es profesora del Instituto de Recursos Naturales de la Universidad de Greenwich en Londres, y miembro del Instituto Internacional de Investigaciones Pecuarias, ILRI, con sede en Kenia, que también participó en el estudio.

En opinión de la investigadora Delia Grace, según la BBC Mundo, los factores que están causando la emergencia de enfermedades que incluso afectan la economía de todos los países, los gobiernos deben aplicar la estrategia clave, llamada «Una Salud», porque si no se toman medidas pertinentes, la próxima pandemia podría ser aún peor que la del covid-19.

Hasta la fecha, en todas partes de mundo, sin importar raza, credo religioso, postura económica o política, grado de cultura y escolaridad, existen renegados ante lo que se vive en todas partes: contagiados, hospitalizados o remitidos a sus domicilios, fallecidos, en estudio, investigados, etc., al no respetar las normas mínimas de salud pública, permiten el contagio acelerado de compatriotas.

A estas alturas están surgiendo nombres de pacientes, conocidos o familiares, que son hospitalizados o, que lamentablemente fueron cremados o sepultados, solo acompañados por su familia más cercana.

El COVID-19 cobra cuota y en el mundo, hasta el martes 21 a las 14:15 hrs el número de enfermos confirmados es de 14 millones 739 mil 450 personas con COVID-19; Son 610 mil 776 fallecidos. En tierras Aztecas, el gobierno federal reporta 349 mil 396 pacientes infectadas; las estadísticas reportan 39 mil 845 fallecidos;

Finalmente en Tamaulipas se reportan 12 mil 527 enfermos positivos, 14 mil 473 negativos, 5 mil 031 siguen en investigación, mientras 6 mil 482 están en recuperación. Por desgracia ya son 851 fallecidos.

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