Paradigmas / ¡Primer round para Filipinas! / María Guadalupe Rico Martínez

6

Quién es Rodrigo Duterte?

   Mi estimado lector, sí lo sabe, lo felicito, su cultura general anda en buen nivel. El señor Duterte, de 74 años, Presidente de Filipinas, es político controversial, no solo por haber expresado en fecha muy reciente que se curó, antes era homosexual. Para reafirmar su presente en viaje a Japón el 2 de junio besó a varias mujeres en público. Pero viendo otra cara de la moneda, el mandatario que lleva 3 años gobernando después de haber obtenido aplastante triunfo basado en una campaña amparada bajo discurso extremo contra la violencia, tomó de estafeta un hecho insólito intocable para sus predecesores al iniciar en su nación una medida a favor del medio ambiente.

   ¿Cuál es el destino final de la basura?

   El 70% de la basura se encuentra en los fondos marinos. El Mar Mediterráneo  Noroccidental (zonas cercanas a las costas de España, Francia e Italia) es la zona del planeta con mayor cantidad de basura en sus fondos. El Mar Caribe,  las costas de Indonesia, Mar Celta (Irlanda), Mar del Norte, Golfo de León y Golfo de Vizcaya, son otras zonas con gran acumulación.

   Diez contenedores con 450 toneladas de plástico contaminante regresan a Estados Unidos, China, Australia, Japón, Arabia Saudita y Bangladesh. La acción fue posterior de que el Presidente Duterte, señaló: “Advierto a Canadá que si no saca de aquí su basura, la semana que viene, emprenderé un viaje por mar hacia Canadá para botarla en su costa”. El Convenio de Basilea, oficialmente entrará en vigor en 2020, prohíbe la importación de desechos plásticos no reciclables y contaminados a países en desarrollo. De ahí que estas actividades solo obedecen por ahora a las conciencias de los amantes del planeta, para decirlo sutilmente.

   Son mil 500 toneladas de basura que Canadá exportó de manera ilegal entre 2014 y 2015. Por otro lado, también Tailandia, Malasia y Vietnam, substituyen a China como vertederos, quienes ya preparan acciones semejantes a la de Filipinas.

    El mandatario filipino, cerró la mitad de las minas y prohibió las de cielo abierto. Tiene claro, que la salud ambiental es prioridad. Por ahora, este round fue para Duterte, aunque se esperan otros más, porque los despojos tienen que depositarse en algún lugar del mundo. Y si no es el sureste asiático, ¿dónde más podría ser? Viene un conflicto ambiental y no es precisamente el del agua del que mucho se ha hablado, -mi querido lector- esta guerra es, por la basura.

                                                                                                                                                        lupitarico@hotmail.com

Post to Twitter

Image and video hosting by TinyPic Image and video hosting by TinyPic