Contrapunto / Por José Lorenzo / “50 años en Marcha”

LORENZO

la marcha llegó hasta el Zócalo como a las 7 de la noche pero desde entonces el silencio Se ha vuelto un grito ahogado capaz de herir el tiempo hasta hoy 50 años después

Entonces la tarde era fresca y no llovía como ahora pero los rostros los miles de rostros asombrados a lo largo de la acera de paseo de Paseo de la Reforma eran un nudo de expresiones cálidas efusivas y caldeadas de ese tono de sangre que tiene la solidaridad humana

La Marcha del Silencio había partido sobre las 5 de la tarde desde el museo de antropología pero yo siempre llegando a destiempo a los hechos cruciales de mi vida Me integré a la altura del Ángel de la independencia ya cerca de las 6

El silencio es un grito incomprensible es un arma Poderosa que penetra el espíritu y el alma y cuándo lo emite una multitud de miles y miles de personas que marchan con la vista de frente con la sonrisa en los ojos y la mano tendida hacia las multitudes que como Si supieran hacen una valla impenetrable a lo largo de todo Paseo de la Reforma

Es imposible Describir el silencio y después de 50 años es más difícil aún poder hablar del cruce de miradas entre unos y otros que marchamos a paso lento pero seguro tal como siempre charlamos hacía un futuro promisorio y feliz donde en verdad viven la libertad y el entendimiento entre los hombres

Las manos que se levantan hacia el cielo sobre Paseo de la Reforma son reforma son manos que sostienen la v de la Victoria hecha entre los dedos índice y medio con El pulgar cruzado siempre cruzado como hermano mayor hacia el dedo anular y el meñique

Porque la v de la Victoria es la arenga para que nadie hable y es también la señal de comunicación soterrada y silente que nos une la marcha lenta Pero segura hacia el centro y el vórtice de toda lucha social en esta patria Qué es la plaza siempre la plaza principal el Zócalo

Cómo falanges que marchamos de 10 en 10 abriendo hacia la calle nuestra presencia llena de gritos en silencio confirmada por la presencia de ser todos y cada uno sólo una célula integrada viva o los tejidos qué marchan hacia Palacio Nacional

Ya en la noche las sombras destacan el perfil casi espiritual de las torres Las rejas y las puertas de catedral siempre a un costado siempre un costado de la presencia de piedra dura y fría Qué es el Palacio Nacional

Y ahí el silencio se rompen grito erguido sobre la plancha el Zócalo gris por la voz Mega fónica de los oradores que escupen y esculpen sus discursos y arengas en contra del régimen del gobierno de todos los fantasmas intangibles que espantan la libertad

Pero a mí no me importan sus gritos y sus arengas ni me atemoriza las amenazas de las tanquetas y las armas qué dicen saldrán de los portones de Palacio Nacional.

Yo sólo pienso en Cómo encontrar el camino de regreso y en Cómo hacer que sea enorme energía del silencio Se convierta en un puente de palabras y acuerdos que entiendan un hilo conductor entre el presente y el futuro y entre la libertad y la razón

50 años después la marcha del silencio es como ahora lo entiendo el grito más agudo y poderoso Qué hubo y habrá entre un pueblo qué quiere volver gloriosa los murales del artista y un gobierno que ha perdido la capacidad de ver la libertad y oír El sonido del silencio

50 años después me alegro de estar vivo y unirme en el recuerdo a los miles y miles que marchamos Aquella tarde del 13 de septiembre de 1968 por el bello Paseo de la Reforma hasta llegar al zócalo como si el paso fuéramos recogiendo flores de libertad y dignidad

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