CLAROSCURO / DAME TODO EL PODER / Alejandro de Anda

claroscuro

“Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo” Eduardo Galeano.

LO CLAROSCURO. Existe una vaga percepción sobre la participación ciudadana en la toma de decisiones gubernamentales.

Quizá por el resultado final de la constante en nuestro país, que expone por lo menos a los últimos 400 años de cacicazgos en la llamada ‘autodeterminación de los pueblos’ y que en su realidad, pasamos del mandato monárquico de la Madre Patria a un mandato local sustentado en un puñado de notables –provenientes de la misma monarquía- que ahora reclamaban su emancipación.

Algo así como el gobierno actual de la CDMX (desde Cuauhtémoc Cárdenas S.).

Sin embargo, esa voz del pueblo siempre está presente. La mayor parte del tiempo bajo la cautela del silencio que en sus mejores épocas, atinaban a endilgarle canciones de repudio que eran entonadas con letra político-fóbica, como aquella de ‘la cucaracha’ en honor del presidente en turno, general Victoriano Huerta.

Así, el enfado ciudadano cobraría alguna de sus primeras intervenciones con un hecho insólito.

El 10 de febrero de 1938, TODO el Ayuntamiento de la Ciudad de Gómez Palacio, en Durango, fue recluido en la cárcel municipal… por haber cometido fraude en contra de las arcas de la Ciudad.

Gobernaba el país el general Lázaro Cárdenas del Río y tal enmienda que evidenciaba los contubernios de los políticos de la época, bastó para hacer temblar a los munícipes de la nación.

El hartazgo ciudadano asestaba un certero golpe a la impunidad de la burocracia.

A pesar de transcurridos tantos años, la vigencia del reclamo ciudadano se mantiene. Con pocas victorias y mayores frustraciones.

La ciudadanización de los procesos electorales, la representatividad de la protección de los Derechos Humanos, la Transparencia Gubernamental y recientemente el combate a la impunidad a través de los Sistemas Anticorrupción, son tramos breves de la perenne lucha de la sociedad por hacerle saber a la autoridad que ellos están ahí, mientras la ciudadanía lo determine.

Un reciente caso, probará lo expuesto.

Está en el tintero una marcha en la CDMX para encontrar a un estudiante de 17 años desaparecido el 23 de enero pasado.

Marco Antonio Sánchez Flores fue detenido en Azcapotzalco por la policía local, por el delito ‘de haber robado a un transeúnte’ según el gendarme que lo capturó –junto con otros tres uniformados-, mientras el joven buscaba tomarse una foto con un grafiti urbano.

Testigos presenciales de la detención, señalaron el día y la hora del suceso; sólo que el detenido no llegó jamás a la presentación ante la barandilla y ante ninguna autoridad.

Se reporta como desaparecido.

El poder ciudadano decidió tomar por su cuenta el caso y convoca a una marcha para el esclarecimiento inmediato de los sucesos, donde está otra vez en entredicho la palabra de la policía. Precisamente los encargados de salvaguardar la integridad física de los habitantes de esa ciudad.

Otra gota de agua en el vaso de la desconfianza de la sociedad respecto de quienes le gobiernan.

Y una oportunidad más para demostrar el gran poder ciudadano para hacerse cargo de sus iguales.

Desde tiempos remotos. El poder de la sociedad organizada, es mayor que cualquier otro.

Esperemos tenga un buen final el caso de Marco Antonio y tenga un mejor comienzo el despertar ciudadano.

COLOFÓN: Margaret Thatcher, la bien llamada Dama de Hierro, Primer Ministro de Gran Bretaña señaló que “México es el país más rico del mundo, porque ha padecido 400 años de saqueos de conquistadores; políticos, banqueros y capitales extranjeros”. Sólo la voz ciudadana será la medicina que alivie a la enfermedad de la anquilosada burocracia…

alejandrodeanda@hotmail.com

@deandaalejandro

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