Contrapunto / Por José Lorenzo / BYE CARSTENS

LORENZO

La reunión fue en el club de industriales de la ciudad de México y se reunió la crema y nata del empresariado nacional para despedir al Gobernador del Banco de México el Doctor en economía don Agustín Guillermo Carstens Carstens.

A la cita llegaron presurosos entallados en sus elegantes trajes para escuchar el mensaje final del connotado funcionario que abandona la máxima institución financiera del país – El Banco de México – para ir a cumplir un alto encargo en el mundo de las altas finanzas internacionales como lo es la Gerencia General del Banco de Pagos Internacionales con sede en Suiza.

Esta institución financiera, la más antigua del mundo, agrupa sesenta Bancos Centrales y ejercerá el puesto a partir del próximo primero de diciembre de este 2017.

Muchos se preguntan si la pérdida de este activo es un boquete en el equipo financiero del presidente Peña Nieto y en el equilibrio financiero del país.

Con un gobierno plagado de lastres burocráticos y un Congreso muy poco comprendido por su pueblo, el país que una vez fuera comparado con el cuerno de la abundancia, ve partir un hombre cuya singular y pausada voz y su inconfundible figura le dieron personalidad y caché al azaroso y crítico mundo de la economía.

Entre sus últimas acciones el doctor Carstens dejó la tasa de interés referencial del banco central en un alto índice del siete por ciento previendo contener la ola alcista de la inflación que en octubre alcanzó un seis coma siete por ciento.

Al terminar la esperada reunión con lo más granado de los liderazgos empresariales, el Doctor Agustín Carstens atendió a la prensa ante quienes declaró que estaba de acuerdo en un aumento al salario mínimo de México, aunque con una sonrisa interior recomendó hacerlo con ” Prudencia ” .

No podremos preguntarle en que parámetros se mueve su prudencia. Ni tampoco podremos preguntarle por qué las altisimas ganancias de las empresas y especuladores de la bolsa no causan inflación.

Tendré que cursar un doctorado en Economía para entenderlo.

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