Entre Lineas / Theo Venegas / Populismo

THEOS
En los años recientes se ha venido utilizando la palabra POPULISMO para referirse, según la RAE, a la acción política que busca favorecer al pueblo. El término es usado con su respectiva carga peyorativa, advierte también el organismo que vela por el correcto uso del lenguaje hispano.
Recuerdo esa escena del encuentro en la Casa Blanca entre el mandatario estadounidense Barak Obama y el mexicano Enrique Peña Nieto. Precisamente cuando en su intervención el jefe del ejecutivo de México, Peña Nieto, expresa que “no es fácil gobernar a México, pues hay algunos POPULISTAS que prometen cosas que luego no pueden cumplir…”
Al tocar el turno al señor Obama éste le replicó diciendo: “Si POPULISTA es quien trabaja por las causas del pueblo, yo soy POPULISTA”.  El relato viene a colación porque el terminajo, barbarismo, no tiene razón de ser usado. Aun cuando con ello quienes lo usan pretenden denigrar la imagen de sus adversarios. O sea, los capitalistas etiquetando a los socialistas y los comunistas, como Hugo Chavez de Venezuela o Fidel Castro de Cuba. O a Andrés Manuel López Obrador de México, quien figura como un líder popular encabezando un partido político que se denomina MORENA (Movimiento de Renovación Nacional).
Cualquier joven que haya ido a la escuela y cursado educación media puede comprender que entre las formas de gobierno que existen destaca la DEMOCRACIA, que es un término griego que significa GOBIERNO DEL PUEBLO, POR EL PUEBLO Y PARA EL PUEBLO. Por lo tanto, si se quiere referir a alguien que tiene como ideología la búsqueda del bien común, se estárá refiriendo a un DEMÓCRATA. Y la palabra POPULISMO viene sonando ridícula.  Y en cuanto al concepto en referencia debieramos agregar que el correcto es POPULAR. Lo contrario sería IMPOPULAR.
Ahora bien, mi señor padre don Julián, hombre de pocas letras pero sabio, me dijo una vez que LAS COSAS SE TOMAN DE QUIEN VIENEN. Y buscando a los usuarios de la palabreja POPULISTA, nos encontramos a gente que pretende o forma parte de la ÉLITE social y política. En México nos dice el INEGI que alrededor del 80 por ciento de los mexicanos viven en pobreza; que el 54 por ciento de los nacionales sufren pobreza extrema; y que sólo el 11 por ciento concentra en sus manos toda la riqueza que se genera en el país.
De tal suerte que la ÉLITE, ese 11 por ciento, ven con preocupación que existan mexicanos preocupados por el sufrimiento de las mayorías de connacionales en desventaja, víctimas de explotación y discriminación.
Pero si es verdad que en México se vive en un régimen de gobierno democrático y republicano, bien haríamos en analizar qué tan real es nuestra democracia y qué tanto se respeta la voluntad popular en los procesos electorales. O si es verdad lo que se ha dicho y que es del dominio público: que en México el pueblo vota, pero no elige; porque los que eligen son los de arriba, los de la Élite.

Post to Twitter